
A principios de semana, una buena amiga, Berta Rivera, nos preguntó en Twittwe a José Mª Raventós y a mi lo que opinabamos sobre vincular los salarios de los trabajadores a su productividad.
La opinión de José Mª (mi alma mater y amigo) la puedes leer en este artículo, “El mito de la prductividad“.
La mia te la doy a continuación.
Antes de comenzar, dejame decirte que no estoy en contra de la productividad, todo lo contrario, estoy en contra de superditar el salario de un empleado a su priductividad.
¿Por qué?
Vincular el salario a la productividad es responsabilizar al trabajador del 100% de los recursos y resultados de su trabajo.
Vincular el salario a la productividad es desconocer la teoría de la variación y el impacto de las causas comunes y causas especiales en la organización.
SI has leido el artículo y si no te invito ha hacerlo, sabrás que sólo el 10% de las causas de lo que ocurre en la empresa es responsabilidad del trabajador, es decir, sólo puede mejorar el 10% de lo que hace, mientras que el restante 90% es parte del sistema, es decir, es responsabilidad de la dirección.
Pues bién, decirle al trabajador que va a recibir su salario en base a su productividad es decirle que tiene el 100% de la responsabilidad, pero sólo puede trabajar en mejorar el 10%.
Es ponerle un objetivo que cumplir, sin preguntarle si lo puede cumplir ni que necesita y decirle que si falla será penalizado.
Es decirle que en vez de hacer su trabajo, se preocupe de cumplir su objetivo.
Conseguiremos que no le importe la calidad de su trabajo, si se convierte en demanda fallo, que le de igual el cliente, sólo tiene que cumplir su objetivo, y además no tiene culpa de nada de lo que ocurra ni de sus consecuencias, el ha hecho lo que le han mandado. Sin embargo, le pedirán responsabilidades.
Es darle pie a que haga todas las trampas posibles para lograr llegar a la productividad exigida (yo lo haría), ya que su salario depende de ello.
Es desconocer la Teoría de Sistemas y como cada acción que se realice en una organización tiene repercusión en todas y cada una de sus partes.
Es crear un clima de competencia extrema y eliminar la colaboración.
Y lo más grave, es una forma de que la dirección eluda sus responsabilidades de mejorar el sistema y “eche la culpa” a otros de los resultados.
¿Por qué no dejamos de “marear la perdiz” y hacemos lo correcto?
Mejoremos el sistema, origen del 90% de lo que ocurre en la organización, y la productividad llegará sola.
Pero como siempre te digo, esto es sólo mi opinión.
¿Qué opinas? Deja tu comentario, entre todos seguro que llegamos a conclusiones interesantes.
Gracias por leerme.
Un saludo.
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“Vincular salarios a productividad no es una buena idea” ha sido escrito por Pedro Muro parawww.arpcalidad.com bajo licencia deCreative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.

















Discrepo rotundamente, compartir responsabilidades en la empresa es el mejor modo de lograr un equipo de alto rendimiento.
El mejor modo de hacer que todo funcione es entrelazar objetivos para que todos exijan a todos, nadie podra mirar a otro lado cuando su compañero, otro dpto. o la dirección no cumplan su cometido, estaran obligados a implicarse si quieren lograr su bonus.
Conociendo, como bien dices, que tendran capacidad de influecia limitada esos objetivos habran de contemplar margen que absorba parte de los desvios/inacción del resto.
Ser competitivos es la unica forma de asegurarse un futuro como profesional en cualquier especialización.
Un saludo
Jaime
Hola Pedro,
Siempre me ha parecido interesante el tema de la productividad y todo lo que tu dices sinceramente
me ha parecido interesante,quizá se ha hablado demasiado de la productividad en estos tiempos que corren,y tal
como tu lo enfocas esta muy bien,el problema”como casi siempre” es generalizar,no podemos meter a mucha
gente en el mismo saco,hace tiempo no recuerdo a quien se lo leí un articulista decía que:
LA MOTIVACIÓN=COMPROMISO *TALENTO,es decir cada uno dentro de sus posibilidades aportando todo lo que le es posible.
Felicidades por el artículo.
Sergi Planells
Amigo Pedro:
Gracias por la mencion y comentario.
Las falsas creencias sobre la motivación hace que la gran mayoría de directivos no puedan ni imaginar una organización sin incentivos y objetivos numéricos como la productividad. Hace demasiados años que está científicamente demostrado que no sirven para motivar ni para gestionar organizaciones.
Para tí y tus lectores te dejo un link a una interesante vídeo animado sobre lo que nos motiva (es en inglés)
http://www.youtube.com/watch?v=u6XAPnuFjJc&feature=player_embedded
Un abrazo
JM
Muy acertado el tema “el mito de la productividad”. Es como si por trabajar 20′ más pudieramos recoger dinero para la deuda generada.
Muy acertados tus comentarios y opiniones, en algún articulo de Jose Miguel Bolivar, también comente sobre un tema similar, vivo en carne propia lo que es trabajar con una dirección poco comprometida con el “como” y el “porque”; y mas bien muy comprometida con el “cuando” y “cuanto”, a continuación detallo mi opinión y teoría:
Una dirección que no se compromete con el sistema (como y porque), es decir no comprometido con la forma de llegar o como quieren que se hagan las cosas…y mas bien comprometido, vinculado, esperanzado al (cuando y cuanto)…es decir resultados.
Muy probablemente nunca tendrán los resultados que esperan, desfilaran cientos de empleados, mandos medios y otras jefaturas…por el laberinto de urgentes e importantes de la organización, desgastados de los cambios de ritmos y contradicciones que se dan en el día a día, de la FALTA DE DIRECCIÓN… y la falta de resultados…
Algo que podría cambiar si la dirección le dedicara un tiempo al “como y porque” eso es lo que se necesita para empujar toda la maquinaria..
Quizá en la treintena sea divertido jugar a la competitividad, pero 20 años más tarde sólo podrás esperar que a pesar de tu experiencia los que lleguen te destronen (y da igual si eres lector de contadores de agua o consejero delegado).
Por experiencias vividas, múltiples ejemplos avalan el articulo de Pedro. Lo peor que he visto es que departamentos que deberían interactuar a diario se vuelven estancos, cada uno con su “verdad”. En suma, objetivos enfrentados que no benefician a nadie.
Saludos,
SS
Hola Serafín,
Gracias por tu acertado comentario.
Un abrazo
Pedro